Cocinar me ayudó con mi ansiedad.


¿Puede representar un postre tu humor? Para mí yo creo que siempre ha sido así. Normalmente cuando estoy en días con mucha ansiedad cocinar es algo que me calma y me mantiene en el presente al estar al pendiente de todo el proceso de la receta, pero cuando hay días en lo que ni siquiera me puedo levantar de mi cama cocinar puede ser un poco abrumador porque no logras que tu atención se enfoque en lo que haces. En esos días prefiero una receta sencilla, que no tenga tantos pasos, donde a veces los ingredientes ni siquiera se pesen.

Como lo mencionaba en mi introducción, muchas recetas que ya están en mi página tienen cierto parecido. Al principio no le tomaba importancia pero me di cuenta que es porque el hecho de que sean recetas sencillas y tener todo a la mano me da una sensación de seguridad, de que yo sé qué es lo que va a salir a partir de esos ingredientes. Antes no lo valoraba tanto pero hoy sí, claro que a veces me agarra el acelere y hago cosas un poco más complicadas pero el regresar a esas recetas me hace sentir en paz.

Me imagino que les ha pasado que cuando estás en esos días grises, la comida no sale del todo bien porque estamos distraídos y pensando en otras cosas. Ahora antes de cocinar una receta para poder subirla siempre me pregunto de qué humor estoy, cómo me siento y qué quiero cocinar, es algo que me ha funcionado bastante.

Cuando tienes demasiada ansiedad sueles tener pensamientos de que algo malo puede pasar pero multiplicado por mil, y aquí es donde cocinar puede sentirse como un break. Es como desconectar tu mente un rato y olvidarte de eso. A veces no se logra por completo pero cuando sí, no sientes ni cuando pasa el tiempo y de repente ya es de noche. Ayer que empecé a cocinar el ultimo pastel que publiqué en el blog entre cocinar y limpiar lo que había dejado sucio ya eran las 7 pm.

Después de graduarme de Ambrosía, estuve un tiempo ayudando en el área de banquetes. Era un horario largo, pero ocupaba mucho mi atención sobre todo porque había muchísimas cosas que yo no sabia hacer. Jamás había estado en un trabajo así. Creo que durante ese tiempo fue muy poca mi ansiedad, el tiempo corría muy rápido, me gustaba mucho montar los platos y estar decorándolos todo en serie, rápido para que todo saliera a tiempo.

Así me ayuda cocinar, no siempre es igual y hay pocos días en los que cocinar no me pasa por la cabeza, pero la mayoría de las veces es la única forma de relajarme. Me estoy enfocando mucho en cocinar postres porque eso es lo que a mí me funciona, pero puede ser algo que ames hacer, lo que sea que te haga sentir bien.

El chiste es llevar un día a la vez.

Gracias por leer el post.




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